Un día llegue a preguntarme, ¿Quién rayos soy? La pregunta vino a mi  cuando me encontraba viviendo en Alaska. Llegue a Alaska en el 2005,  fue un proceso de mucho reto,  estaba recién casada y lejos de mi país, Puerto Rico. Me encontraba en una isla (Kodiak Island) más grande que Puerto Rico pero con una población de  menos de 7,000 personas (la comunidad de Kodiak).

La pregunta: ¿Quién rayos soy? vino a mi ya que hacia años atrás podía contestarme la pregunta, tenia mis metas claras. Pero de repente todo cambio… literalmente todo cambio, mi residencia, amistades y empleo. Por tanto, tuve que volver a reflexionar mis metas. Y la razón porque se me hizo retante fue que en el 2004 había sido aceptada para iniciar mis estudios de Maestría en University of South Florida en Relaciones Internacionales. Pero luego de un mes de haber recibido la notificación de la universidad mi esposo me da la gran noticia de que nos teníamos que mudar para Kodiak, Alaska.  Entonces lo primero que me pregunte fue: ¿Qué rayos voy a hacer en una isla tan pequeña sin universidad?

En Alaska los días se me hacían largos pero logre manejar la situación ocupándome de ella. En los tres años que viví en Kodiak logré completar mi Maestría (no en Relaciones Internacionales pero en Administración Pública) y llegue a tener diferentes experiencias de empleo que luego me dieron una gran recompensa (luego te contaré). También leí mi primer libro de auto-coaching cual me apoyo mucho, Let Your Life Speak: Listening for the Voice of Vocation por Parker J. Palmer. 

Alaska me regalo tiempo y mucha relajación (no había mucho que hacer).  Así que me dedique a redefinir y redescubrir quien era yo. Pero se que hoy en día muchos sufrimos del mal del tiempo, nunca nos da tiempo para nada. Cada día se hace más corto, es como si las 24 horas no dieran a basto para las 48 horas de quehaceres, actividades y compromisos. A veces no podemos cumplir con todos los roles que tenemos,  ser mamá, esposa, hija, amiga, empleada… y así perdemos de vista quien realmente somos y nos desgastamos, nos perdemos dentro de nosotros mismos.

Te has preguntado ¿Quién Soy? y la pregunta va más allá de los roles y responsabilidades. Es un simple ¿Quién Soy?  ¡Es conocer que te apasiona de la vida, que te gusta de ti! ¡Conocer o saber que te encanta hacer o aquello que te hace reír! Hoy en día se hace muy fácil perder de perspectiva quienes somos sobre todo si nunca hemos tomado el tiempo de explorarnos. Incluso, puede ser que hayan personas que leyendo estas lineas estén pensando “Yo no tengo tiempo para esas cosas”. 

Pero… ¿Si no tienes tiempo para ti, quién lo tendrá? El poder tener claro quienes somos permite definir y tener un rumbo claro de estas cosas:  Lo que quiero vs. Lo que no quiero y Quien soy vs. Quien no soy. 

Muchas veces estamos muy claros de lo que no queremos y de quienes no somos pero definir realmente lo más valioso, el gran “YO”, es algo que muchos no le damos valor o no le dedicamos tiempo. Pero la pregunta poderosa es: ¿Cómo definir “Quién Rayos Soy”? ¿Por donde empiezo? 

Empieza por lo más sencillo: ¡Demuestra interés en conocerte, confía en ti! 

El alma habla su verdad sólo bajo tranquilidad, acogimiento y condiciones dignas de confianza. – Parker J. Palmer.