La motivación es un concepto muy famoso que también se ha convertido en un gran negocio. Todos hemos escuchado la importancia de la motivación, muchas personas se dedican a comprar libros, audios motivacionales, incluso leen cuanta frase motivadora encuentran en las redes sociales. Y no me mal interpretes, nada de esto es malo, pero son muy pocas las personas que logran mantenerse motivadas por un largo tiempo. Para algunas personas la motivación a veces viene por época, por momento, son como pequeñas ráfagas de viento que te erizan la piel pero después te abandonan y te quedas  igual o peor de como estabas.

   Me gusta comparar la motivación con un “energy drink”; es ese “sugar rush” que corre por tus venas al punto de llevarte a un estado de hiperactividad pero de repente todas esas energías se te van, quedándote vacío, perdido y con necesidad de otro “energy drink”.  Como coach he aprendido que la mejor estrategia para el éxito de las metas de las personas, más allá de la motivación, es apoyarlos en procesos de reflexión y autodescubrimiento.  Es esencial poder definir la razón del porque quieres lograr eso que quieres lograr, a este proceso le llamo la Ruta de la Inspiración. Es una ruta donde se logra definir las razones del porque queremos lo que queremos, que significa o representa esa meta en nuestra vida y que tenemos que hacer para lograrlo.  Esta ruta incluye definir, visualizar y crear un plan, procesos que generan mayor confianza, motivación y mayor inspiración para nuestra vida.

  Pero hay una gran diferencia entre estar motivados y estar inspirados.  La motivación muchas veces viene de factores externos mientras la inspiración es generada por una conexión entre nosotros mismo con nuestro YO interior. Parte de la inspiración surge de establecer una consciencia de tus decisiones y una conexión con tu ser. Estar inspirados es revaluar nuestros actos, decisiones, palabras… en fin nuestra vida. Cuando hay coherencia entre lo que queremos y lo que hacemos logramos estar inspirados.

  Muchas cosas que no te gustan hacer provienen de cosas que no te inspiran y por eso terminas buscando recursos externos que te motiven. Y no esta mal buscar motivación externa, siempre es bueno saber que contamos con ese apoyo pero a mayor inspiración mayor energía para lograr eso que tanto quieres lograr. Que prefieres: ¿Vivir una vida motivada o Vivir una vida inspirada? Te invito a que te mantengas en conexión con tu vida, toma el tiempo y define eso que tanto quieres lograr y de esta manera podrás aumentar la inspiración en tu día a día.