¿Te ha sucedido que das tu energía y apoyo a otros y  no recibes esa energía de regreso?  ¿Eres de las personas que siempre ayudas a los demás y cuando tú necesitas, nadie está? Esto le pasa a muchas personas, incluso me ha pasado a mi. Pero he utilizado dos estrategias que me han apoyado mucho a elegir a quién y cómo voy a ayudar. Aquí te las comparto :

La primera estrategia es que antes de ayudar a alguien me pregunto si esa persona esta solicitando mi ayuda o apoyo. Muchas veces ayudamos a las personas pero estas nunca nos pidieron que los ayudáramos, por tanto muchas veces esa energía jamás llegará a nosotros. Y no me malinterpretes, no es que necesitamos recibir algo a cambio por ayudar a los demás pero si debemos, al menos, recibir esa energía de vuelta. Algo que me apoya a verificar si lo que hice fue lo correcto es evaluar como me siento. Si sientes vacío, confusión y desgaste es que no recibiste de vuelta lo que diste, en este caso yo le llamo la energía. Cuando recibo alegría, satisfacción y conexión es porque recibí esa energía de vuelta.

Esta estrategia la aplico mucho en mis sesiones de coaching con mis clientes. Durante la sesión se desarrollan preguntas poderosas que me apoyan a conocer un poco más sobre el cliente y su necesidad. También la escucha activa y conexión de sus palabras me ayudan a  entender como le puedo apoyar mejor. A medida que va culminando la sesión confirmo que esta haya cumplido con sus expectativas. ¡Y aquí es donde se da ese intercambio de energía! Cuando el cliente me confirma que la sesión fue efectiva, muchas veces lo puedo sentir e incluso hasta verlo en sus ojos o sonrisa. ¡Me contagia con su emoción y de esta manera logro recibir su energía! 

La segunda estrategia es muy simple es una frase que me apoya a reconocer que cada día trae una oportunidad. Muchas veces estamos tan pendientes de ser útiles para los demás y nos olvidamos que nosotros también somos importantes y que la vida nos envía bendiciones. Por tanto, tenemos que estar conectados al presente y estar muy conscientes de que es importante Dar pero también debemos estar abiertos a ¡RECIBIR! ¡ Tú te lo mereces! 

Repite esta frase todos los días:

Autoestima Vida