Muchas personas viven en “La La Land” y le temen a los cambios ya que por ahí dicen que “soñar no cuesta nada”. Pero, soñar tiene un costo, necesitamos preguntarnos si realmente eso que soñamos lo estamos canalizando a la acción. Considero que somos muy pocos los que llevamos nuestros sueños a metas y de metas a un plan de acción con estrategias que nos generen los cambios que queremos.

Y esto es lo que la película La La Land nos presenta. Tenía expectativas muy altas por todo lo que se hablaba de ella y también por sus nominaciones. Pero me pareció algo curioso su mensaje… no te voy a contar la película solamente te puedo decir que si te gusta soñar, aprecias los musicales y tienes el corazón listo para inspirarte a hacer la diferencia en tu vida, carrera o empresa esta es una gran película. ¿A que me refiero? 

La protagonista, Mía (interpretada por Emma Stone) nos da una lección de empleabilidad increíble. Mía, con grandes sueños de ser actriz hace todo lo posible a su alcance para llegar a cumplir sus sueños. Pero al notar que no sucedía, decidió cambiar su estrategia. Y de esto es que se trata la empleabilidad, nuestra capacidad de utilizar los cambios o como muchos le dicen “los malos tiempos” para reinventarnos y generar nuevas posibilidades. ¿Qué hizo la diferencia en la empleabilidad de Mía? Esta se adueño de sus talentos y generó nuevas condiciones que le dieron resultados exitosos. ¿Fue fácil?  No, fue muy difícil, sacrificado y no garantizaba el éxito. Pero bien lo dice este refrán“no se trata de que sea fácil sino posible”.

Por el otro lado, Sebastian (interpretado por Ryan Gosling) nos enseña la importancia de nuestra marca personal y así lograr convertir nuestros sueños en realidad. Sebastian, apasionado por el Jazz, nos da una gran lección sobre no menospreciar ninguna experiencia laboral porque no sabemos en lo que se va a convertir (¿No te gusta tu empleo actual? Ve este video, te apoyará mucho). Su marca, reflejaba su gran conocimiento, pasión y talento en el Jazz y luego de obtener varias experiencias laborales, este logra su gran su sueño.

Muchos son los que deciden vivir en La La Land y lo respeto, todos buscamos un final feliz, pero tenemos que recordar que cada acción tiene su consecuencia. Entonces te pregunto… ¿Qué precio pagas por seguir en La La Land? ¿Qué decides hacer ante los cambios? ¿Qué precio pagas por no desarrollar tu marca personal? ¿Cómo afrontarás el nuevo mercado laboral?  Si estás list@ para salir de “La La Land”, entrar al nuevo mercado laboral y sacarle ventaja con tu marca escríbeme, será un placer apoyarte.